La inteligencia artificial ha cambiado radicalmente la forma en la que podemos buscar información, aprender sobre un tema y preparar nuevos contenidos. Herramientas como ChatGPT pueden ayudarnos a investigar en minutos lo que antes requería consultar decenas de páginas, tomar notas y organizar manualmente toda la información.
Pero existe una diferencia importante entre utilizar la IA para investigar y utilizarla simplemente para generar un texto que después publicamos sin más.
La IA puede convertirse en un excelente asistente de investigación, pero el criterio, la experiencia, la comprobación de las fuentes y la redacción final deberían seguir teniendo un componente humano.
En este artículo veremos cómo utilizar la IA para investigar ideas sin copiar contenido, descubrir nuevos enfoques y crear artículos realmente útiles y originales.
La IA no debería sustituir la investigación
Uno de los errores más habituales consiste en pedir algo como:
Escribe un artículo de 1.500 palabras sobre SEO.
La inteligencia artificial probablemente generará un texto aparentemente correcto, pero estaremos renunciando a buena parte de su verdadero potencial.
Podemos obtener mucho más valor si la utilizamos para explorar el tema antes de escribir.
Por ejemplo:
Quiero investigar cómo afecta la velocidad de carga al SEO. Indícame qué aspectos debería investigar antes de escribir un artículo sobre este tema.
La IA podría identificar cuestiones como:
- Core Web Vitals.
- Experiencia de usuario.
- Tiempo de carga.
- Optimización de imágenes.
- JavaScript y CSS.
- Caché.
- CDN.
- Hosting.
- Rendimiento móvil.
- Relación entre rendimiento y posicionamiento.
Ahora ya no tenemos simplemente un texto generado. Tenemos un mapa de investigación.
Y eso cambia completamente nuestra forma de trabajar.
Utiliza la IA para descubrir preguntas
Una de las mejores formas de investigar consiste en encontrar las preguntas correctas.
Antes de escribir un artículo podemos pedir a la IA:
¿Qué preguntas debería responder alguien que quiera entender este tema desde cero?
Imaginemos que queremos escribir sobre WordPress.
Podrían aparecer preguntas como:
- ¿Qué es WordPress?
- ¿Qué diferencia existe entre WordPress.com y WordPress.org?
- ¿Necesito saber programación?
- ¿Cuánto cuesta crear una web?
- ¿Qué es un tema?
- ¿Qué son los plugins?
- ¿Cómo se protege una instalación?
- ¿Qué hosting necesito?
- ¿WordPress sirve para una tienda online?
Cada pregunta puede convertirse posteriormente en un apartado del artículo o incluso en un artículo independiente.
De esta forma, la IA funciona como una herramienta para ampliar nuestra perspectiva.
Pide diferentes puntos de vista sobre el mismo tema
Cuando investigamos por nuestra cuenta es fácil caer en un problema: buscar únicamente información que confirme lo que ya pensamos.
La IA puede ayudarnos a explorar diferentes perspectivas.
Supongamos que queremos escribir sobre:
WordPress frente al desarrollo web a medida.
Podemos preguntar:
Dame argumentos a favor y en contra de utilizar WordPress para una web empresarial.
Después:
Ahora analiza el mismo proyecto desde la perspectiva de un desarrollador que recomienda una solución a medida.
Y finalmente:
¿En qué situaciones ninguna de las dos opciones es claramente superior?
Esto nos obliga a considerar diferentes escenarios antes de formar nuestra propia conclusión.
El objetivo no debería ser que la inteligencia artificial decida por nosotros, sino que nos proporcione información y preguntas que nos permitan razonar mejor.
Utiliza la IA para encontrar conceptos relacionados
Otra técnica especialmente útil consiste en pedir conceptos relacionados con el tema principal.
Si estamos investigando SEO, por ejemplo, podemos solicitar:
Crea un mapa de conceptos relacionados con SEO para alguien que está empezando.
Podríamos descubrir:
SEO
- Palabras clave
- Intención de búsqueda
- SEO técnico
- Contenidos
- Enlaces
- Autoridad
- Rastreo
- Indexación
- Sitemap
- Robots.txt
- Datos estructurados
- Core Web Vitals
- Search Console
A partir de aquí podemos seguir profundizando.
Por ejemplo:
Explícame qué relación existe entre rastreo, indexación y posicionamiento.
La investigación se convierte así en un proceso progresivo.
Tema → conceptos → preguntas → investigación → conclusiones.
No confundas investigar con obtener información fiable
Este punto es fundamental.
Una IA puede ofrecer una explicación perfectamente redactada y, aun así, contener datos incorrectos, desactualizados o imprecisos.
Por eso debemos separar dos procesos:
Descubrir información y verificar información.
La IA es extraordinariamente útil para lo primero.
Para lo segundo debemos acudir, siempre que sea posible, a fuentes originales y fiables.
Si estamos investigando SEO, por ejemplo, podemos consultar la documentación oficial de Google.
Si investigamos HTML, CSS o JavaScript podemos acudir a MDN Web Docs.
Si hablamos de WordPress, podemos comprobar la documentación oficial del proyecto.
La inteligencia artificial puede indicarnos qué buscar, pero las afirmaciones importantes deberían contrastarse antes de publicarlas.
Pide fuentes, pero compruébalas
También podemos utilizar la IA para localizar posibles fuentes.
Por ejemplo:
¿Qué fuentes oficiales debería consultar para investigar sobre Core Web Vitals?
La respuesta puede servirnos como punto de partida.
Sin embargo, nunca deberíamos asumir que una referencia proporcionada por una IA existe o dice exactamente lo que la herramienta afirma.
Conviene abrir la fuente, leerla y comprobar:
- Quién publica la información.
- Cuándo fue actualizada.
- Qué afirma exactamente.
- En qué contexto lo afirma.
- Si existen datos más recientes.
Esta pequeña comprobación puede marcar una enorme diferencia en la calidad del contenido.
Convierte la IA en un profesor
Una de mis formas favoritas de utilizar la inteligencia artificial consiste en pedir explicaciones progresivas.
Supongamos que estoy investigando un concepto que no domino.
Puedo comenzar con:
Explícame qué es una API como si nunca hubiera programado.
Después:
Ahora explícamelo para alguien que conoce PHP.
Más tarde:
Muéstrame un ejemplo práctico de una API REST utilizando PHP.
Y finalmente:
¿Qué conceptos debería estudiar para comprender mejor cómo funcionan las APIs?
En lugar de obtener simplemente una definición, hemos creado una pequeña ruta de aprendizaje personalizada.
Esto resulta especialmente interesante cuando investigamos temas técnicos.
Utiliza ejemplos para comprobar que has entendido el concepto
Leer una explicación no significa necesariamente haberla entendido.
Por eso podemos pedir ejemplos.
Supongamos que estamos aprendiendo sobre intención de búsqueda.
Podemos pedir:
Dame diez búsquedas y explícame cuál es la intención de búsqueda de cada una.
Después podemos invertir el ejercicio:
Dame diez búsquedas sin decirme su intención. Intentaré clasificarlas y después corriges mis respuestas.
Ahora la IA deja de ser únicamente una herramienta de consulta y se convierte también en una herramienta de aprendizaje.
Esto permite comprender el tema antes de escribir sobre él.
Busca contraargumentos
Esta es una técnica que puede mejorar considerablemente nuestros artículos.
Cuando creemos tener clara una conclusión podemos preguntar:
¿Qué argumentos podrían cuestionar esta conclusión?
Imaginemos que pensamos:
"Una página web rápida siempre posicionará mejor que una página lenta."
Podemos pedir a la IA que analice críticamente esa afirmación.
Probablemente aparecerán otros factores:
- Calidad del contenido.
- Autoridad.
- Relevancia.
- Intención de búsqueda.
- Enlaces.
- Competencia.
- Experiencia de usuario.
Entonces podremos construir una afirmación mucho más precisa.
La IA puede ayudarnos a detectar simplificaciones excesivas antes de publicarlas.
Utiliza la IA para organizar tus notas
Después de investigar probablemente tendremos:
- Enlaces.
- Ideas.
- Preguntas.
- Datos.
- Definiciones.
- Ejemplos.
- Notas personales.
Podemos proporcionar nuestras notas a la IA y pedir:
Organiza estas notas por temas sin añadir información nueva.
Esta última parte es importante.
"Sin añadir información nueva".
De esta manera utilizamos la IA como herramienta de organización en lugar de pedirle que rellene automáticamente los huecos.
Podemos obtener una estructura como:
- Introducción.
- Conceptos básicos.
- Problema principal.
- Soluciones.
- Ejemplos.
- Errores frecuentes.
- Conclusiones.
Después podemos comenzar a redactar.
Crea primero el esquema y después escribe
Antes de generar cualquier texto largo recomiendo crear un esquema.
Por ejemplo:
A partir de esta investigación, crea una estructura para un artículo dirigido a personas que están empezando en SEO.
Después podemos revisar manualmente la propuesta.
Quizá eliminemos apartados.
Quizá añadamos otros.
Quizá cambiemos completamente el orden.
Ese proceso ya introduce algo fundamental: nuestro criterio.
Una vez tenemos la estructura definitiva podemos escribir cada apartado utilizando nuestra investigación.
Cómo evitar copiar contenido utilizando inteligencia artificial
No copiar no significa únicamente cambiar unas palabras por otras.
Tomar un artículo existente y pedir:
Reescribe este texto para que parezca diferente.
no es una buena metodología para crear contenido original.
Aunque las palabras cambien, la estructura, las ideas y el enfoque pueden seguir siendo prácticamente idénticos.
Una metodología mucho mejor sería investigar varias fuentes independientes, identificar los conceptos importantes, tomar notas con nuestras propias palabras, comprobar los datos y construir una estructura diferente basada en lo que queremos explicar.
Después podemos incorporar:
- Nuestra experiencia.
- Ejemplos propios.
- Opiniones razonadas.
- Casos reales.
- Comparaciones.
- Errores que hemos cometido.
- Soluciones que hemos probado.
Ahí comienza a aparecer contenido realmente original.
Un ejemplo práctico de investigación con IA
Imaginemos que quiero escribir:
Cómo elegir un hosting para WordPress.
En lugar de pedir directamente el artículo, comenzaría preguntando:
¿Qué factores técnicos debería investigar antes de elegir un hosting para WordPress?
Después profundizaría:
Explícame la diferencia entre hosting compartido, VPS y hosting administrado.
Continuaría:
¿Qué métricas de rendimiento debería comparar?
Después:
¿Qué problemas suele tener alguien que contrata un hosting demasiado barato?
Y finalmente:
Organiza todos estos conceptos en un esquema lógico para alguien que nunca ha contratado hosting.
A continuación comprobaría las cuestiones técnicas importantes utilizando documentación de proveedores, WordPress y otras fuentes especializadas.
Solo entonces empezaría a escribir.
La diferencia es enorme.
No estoy pidiendo a la IA que piense y escriba todo por mí.
La estoy utilizando para investigar mejor.
Crea tu propio flujo de investigación con IA
Podemos resumir todo el proceso en un flujo relativamente sencillo:
1. Definir el tema
¿Qué quiero aprender o explicar?
2. Descubrir preguntas
¿Qué necesito saber antes de escribir?
3. Explorar conceptos
¿Qué términos están relacionados?
4. Buscar diferentes perspectivas
¿Qué argumentos existen?
5. Consultar fuentes
¿Qué dicen las fuentes originales?
6. Verificar
¿Son correctos y actuales los datos?
7. Organizar las notas
¿Qué información realmente necesito?
8. Crear una estructura
¿En qué orden debería explicarla?
9. Añadir experiencia propia
¿Qué puedo aportar yo que no aparezca simplemente en las fuentes?
10. Redactar
Ahora sí podemos escribir el artículo.
Este sistema requiere más trabajo que pulsar un botón para generar 2.000 palabras.
Pero también produce contenidos mucho mejores.
La experiencia personal sigue teniendo un enorme valor
La proliferación de contenidos generados mediante inteligencia artificial hace que exista algo cada vez más valioso: la experiencia real.
Podemos encontrar cientos de artículos explicando qué es Laravel.
Pero un desarrollador puede aportar algo diferente:
Cuando empecé con Laravel intentaba comprender todo el framework antes de construir nada. Fue un error. Empecé a avanzar realmente cuando construí pequeños CRUD y fui aprendiendo cada componente cuando lo necesitaba.
Ese pequeño párrafo contiene algo que una definición genérica no puede sustituir fácilmente: experiencia.
Lo mismo sucede con música, mecánica, fotografía, marketing o cualquier otra disciplina.
La IA puede ayudarnos a investigar el conocimiento existente.
Nuestra experiencia puede aportar el contexto.
Fuentes recomendadas para investigar con mayor rigor
Cuando utilicemos inteligencia artificial para preparar contenidos conviene combinarla con fuentes de referencia.
Algunas especialmente interesantes son:
- Google Search Central, para documentación relacionada con SEO y buscadores.
- MDN Web Docs, para tecnologías web como HTML, CSS y JavaScript.
- WordPress Developer Resources, para documentación técnica sobre WordPress.
- W3C, para estándares relacionados con tecnologías web.
- Google Scholar, cuando necesitemos localizar literatura académica y trabajos científicos.
La fuente adecuada dependerá siempre del tema que estemos investigando.
Conclusión: utiliza la IA para pensar mejor, no para copiar más rápido
La inteligencia artificial puede acelerar enormemente la investigación, pero probablemente su mayor ventaja no sea escribir textos rápidamente.
Su verdadero potencial aparece cuando la utilizamos para descubrir preguntas, explorar conceptos, encontrar relaciones, cuestionar nuestras conclusiones, organizar información y aprender más rápido.
Después llega nuestra responsabilidad.
Debemos comprobar los datos, consultar fuentes fiables, seleccionar lo verdaderamente importante y aportar nuestra propia experiencia.
La IA no debería convertirse en una máquina para producir cientos de artículos prácticamente iguales.
Debería convertirse en una herramienta que nos permita investigar mejor para crear contenido mejor.
Y quizá esa sea una de las mejores formas de trabajar con inteligencia artificial:
no preguntarle únicamente qué debe escribir, sino utilizarla para descubrir qué deberíamos aprender antes de empezar a escribir.