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Cómo elegir un tema de WordPress sin arrepentirte después

2026-09-16 · Fran Paredes · 15 min

Cómo elegir un tema de WordPress sin arrepentirte después

Elegir un tema de WordPress parece una de las partes más sencillas al crear una página web. Entras en el repositorio, ves cientos de diseños, encuentras uno que tiene una demo espectacular y piensas: este es perfecto.

El problema es que un tema de WordPress no debería elegirse únicamente por su aspecto visual.

Un tema demasiado pesado, difícil de personalizar, dependiente de determinados plugins o mal mantenido puede convertirse en un verdadero problema cuando la web empieza a crecer.

Cambiarlo posteriormente es posible, por supuesto, pero puede implicar rehacer estilos, menús, widgets, plantillas e incluso determinadas partes del contenido.

Por eso merece la pena dedicar algo de tiempo a elegir correctamente desde el principio.

En este artículo veremos cómo elegir un buen tema de WordPress, qué características considero realmente importantes y qué errores conviene evitar.

Un tema de WordPress es mucho más que su diseño

Cuando hablamos de un tema solemos pensar inmediatamente en colores, tipografías, cabeceras, botones o disposición de los contenidos.

Pero un tema también determina buena parte de la estructura con la que WordPress presenta nuestra página.

Dependiendo del tema podremos controlar elementos como:

  • Cabecera y navegación.
  • Anchura del contenido.
  • Barras laterales.
  • Plantillas de entradas.
  • Páginas de archivo.
  • Pie de página.
  • Tipografías.
  • Colores.
  • Diseño responsive.
  • Integración con WooCommerce.
  • Compatibilidad con el editor de bloques.

Por eso no debemos preguntarnos solamente:

¿Me gusta este diseño?

La pregunta correcta sería:

¿Este tema me proporciona una buena base para construir la web que necesito?

La diferencia parece pequeña, pero cambia completamente la forma de elegir.

No elijas un tema únicamente porque su demo sea bonita

Este es probablemente uno de los errores más habituales.

Las demostraciones comerciales están preparadas para resultar atractivas. Utilizan fotografías profesionales, textos perfectamente dimensionados, composiciones muy estudiadas y contenidos diseñados específicamente para esa plantilla.

Instalas el tema y descubres que tu página no se parece demasiado a aquella espectacular demostración.

Esto ocurre porque el diseño de una web depende tanto del contenido como del propio tema.

Imaginemos una plantilla para restaurantes.

Su demostración utiliza fotografías gastronómicas profesionales, una carta perfectamente estructurada y fotografías panorámicas del establecimiento.

Si sustituimos esas fotografías por imágenes de baja calidad, textos mucho más largos y contenidos diferentes, el resultado cambia radicalmente aunque utilicemos exactamente el mismo tema.

Por eso, cuando examines una demo, intenta mirar más allá de las fotografías.

Fíjate en su estructura, navegación, espacios, jerarquía visual y posibilidades de personalización.

La velocidad debería ser uno de los primeros criterios

Un tema puede ser espectacular y convertirse al mismo tiempo en un problema para el rendimiento.

Algunos incluyen enormes cantidades de CSS, JavaScript, animaciones, sliders y funcionalidades que probablemente nunca utilizaremos.

Cada recurso adicional puede aumentar el trabajo que tiene que realizar el navegador.

Un buen tema debería ofrecer una base relativamente ligera sobre la que construir nuestra web.

Esto también puede afectar al SEO.

Google utiliza métricas relacionadas con la experiencia del usuario, como los Core Web Vitals, para evaluar aspectos relacionados con velocidad, estabilidad visual e interacción.

Puedes comprobar el rendimiento de una página mediante herramientas como PageSpeed Insights o Lighthouse.

Pero recuerda algo importante: los resultados de una demo no dependen exclusivamente del tema. El servidor, las imágenes, los plugins, la caché y muchas otras variables también influyen.

Comprueba que sea responsive de verdad

Actualmente no tiene sentido crear una web pensando únicamente en ordenadores.

Un buen tema debe funcionar correctamente en:

  • Ordenadores.
  • Portátiles.
  • Tablets.
  • Teléfonos móviles.

Y no basta con que los elementos simplemente reduzcan su tamaño.

Un buen diseño responsive debe reorganizar correctamente la información.

Por ejemplo, una navegación horizontal puede transformarse en un menú móvil, tres columnas pueden convertirse en una sola y determinados tamaños tipográficos deberían adaptarse a pantallas pequeñas.

Cuando examines una demostración, prueba siempre la versión móvil.

Incluso puedes reducir manualmente el ancho de la ventana del navegador para observar cómo responde el diseño.

Compatibilidad con el editor de bloques

WordPress ha evolucionado considerablemente durante los últimos años y el editor de bloques tiene cada vez más importancia.

Por eso considero especialmente interesante elegir temas que trabajen correctamente con las herramientas nativas de WordPress.

Cuanto menor sea nuestra dependencia de sistemas externos para realizar operaciones básicas, más sencillo puede resultar mantener el proyecto posteriormente.

Esto no significa que utilizar constructores visuales sea necesariamente malo.

Herramientas como Elementor pueden ser perfectamente válidas para determinados proyectos.

Pero debemos entender las consecuencias de nuestra elección.

Si toda nuestra web depende completamente de un constructor concreto, cambiar posteriormente de sistema puede requerir bastante trabajo.

Cuidado con los temas que intentan hacerlo todo

Encontraremos temas que prometen servir para prácticamente cualquier cosa:

Tiendas, restaurantes, agencias, portfolios, inmobiliarias, academias, blogs, hoteles, gimnasios...

Esta versatilidad puede resultar útil, pero también debemos preguntarnos cuánto código y cuántas funcionalidades adicionales estamos incorporando.

Yo prefiero separar responsabilidades siempre que sea posible:

WordPress gestiona el contenido, los plugins proporcionan funcionalidades y el tema controla principalmente la presentación.

Por ejemplo, imaginemos que necesitamos crear formularios de contacto.

Si el formulario depende completamente del tema y dentro de dos años decidimos cambiarlo, podríamos perder esa funcionalidad.

Si utilizamos un plugin independiente para gestionar los formularios, cambiar de tema debería resultar mucho más sencillo.

Esta separación hace que una instalación de WordPress sea generalmente más mantenible y escalable.

Comprueba cuándo se actualizó por última vez

Este detalle es importantísimo.

Un tema puede ser fantástico y haber quedado abandonado por sus desarrolladores.

WordPress evoluciona constantemente. También lo hacen PHP, WooCommerce, los navegadores y los diferentes estándares utilizados en desarrollo web.

Por eso conviene comprobar:

  • Fecha de la última actualización.
  • Compatibilidad con versiones recientes de WordPress.
  • Historial de actualizaciones.
  • Valoraciones.
  • Problemas reportados.
  • Actividad del soporte.
  • Documentación disponible.

Un tema mantenido activamente ofrece mucha más tranquilidad que otro cuya última actualización ocurrió hace varios años.

Investiga quién desarrolla el tema

No suelo elegir un tema sin investigar previamente al desarrollador.

Especialmente cuando se trata de un proyecto profesional.

Conviene comprobar si existe una empresa o desarrollador activo detrás del producto, si mantiene otros proyectos y si proporciona documentación y soporte.

Un tema no es solamente algo que instalamos hoy.

Probablemente queramos seguir utilizándolo durante años.

Por eso la continuidad del proyecto también debería formar parte de nuestra decisión.

Comprueba su compatibilidad con los plugins que necesitarás

Antes de elegir un tema debemos tener relativamente claras las necesidades de nuestra web.

Por ejemplo, una tienda probablemente necesitará WooCommerce.

Una página corporativa puede necesitar formularios, SEO, analítica, cookies y otros servicios.

Una academia podría necesitar un LMS.

No necesitas comprobar cientos de plugins, pero sí aquellos que sean fundamentales para el proyecto.

Si vas a crear una tienda online, por ejemplo, deberías comprobar específicamente la compatibilidad del tema con WooCommerce.

No necesitas instalar todas las extensiones recomendadas

Después de instalar determinados temas aparece algo parecido a:

Este tema recomienda instalar los siguientes plugins...

Y podemos encontrarnos una lista enorme.

No significa necesariamente que tengamos que instalarlos todos.

Antes de instalar cualquier plugin pregúntate:

¿Realmente necesito esta funcionalidad?

Cada plugin adicional aumenta la complejidad de la instalación y puede incorporar código, peticiones adicionales, actualizaciones y posibles conflictos.

Mi filosofía suele ser bastante sencilla:

instalar solamente aquello que tenga una función concreta dentro del proyecto.

Comprueba las opciones de personalización

Un buen tema debería permitir adaptar determinados elementos sin obligarnos a modificar continuamente su código fuente.

Por ejemplo:

  • Logotipo.
  • Colores.
  • Tipografías.
  • Cabecera.
  • Footer.
  • Anchuras.
  • Menús.
  • Diseño de entradas.
  • Páginas de archivo.

Sin embargo, tampoco necesitamos necesariamente cientos de opciones.

Paradójicamente, disponer de demasiadas configuraciones puede hacer que el tema resulte más complejo.

Lo importante es que podamos modificar los elementos que realmente necesitaremos durante la vida del proyecto.

Nunca modifiques directamente un tema de terceros

Supongamos que instalamos un tema y queremos modificar CSS, PHP o determinadas plantillas.

Editar directamente los archivos originales suele ser una mala idea.

¿Por qué?

Porque cuando actualicemos el tema podríamos perder nuestras modificaciones.

Para realizar cambios importantes podemos utilizar un tema hijo o child theme.

La estructura sería aproximadamente:

WordPress
│
├── Tema padre
│   └── Tema original
│
└── Tema hijo
    ├── style.css
    ├── functions.php
    └── nuestras modificaciones

El tema padre puede continuar recibiendo actualizaciones mientras nuestras modificaciones permanecen separadas.

Es una práctica especialmente recomendable cuando vamos a realizar personalizaciones mediante código.

¿Tema gratuito o tema premium?

No existe una respuesta universal.

Un tema gratuito puede ser perfectamente suficiente para muchos proyectos.

De hecho, existen excelentes temas gratuitos.

Un tema premium puede aportar:

  • Más opciones de personalización.
  • Plantillas adicionales.
  • Soporte técnico.
  • Integraciones específicas.
  • Funciones avanzadas.

Pero pagar por un tema no significa automáticamente que sea mejor.

Hay temas gratuitos extraordinariamente bien desarrollados y temas premium innecesariamente pesados.

La elección debería depender del proyecto, no del precio.

Algunos temas populares que merece la pena conocer

Sin convertir esto en una clasificación absoluta, existen varios proyectos conocidos dentro del ecosistema WordPress.

Entre ellos podemos encontrar:

Astra Muy popular y con numerosas posibilidades de personalización e integración con diferentes herramientas.

GeneratePress Especialmente conocido por buscar un equilibrio entre rendimiento, flexibilidad y sencillez.

Kadence Ofrece numerosas posibilidades de diseño y buena integración con el editor de bloques.

Blocksy Una alternativa moderna con bastantes opciones de personalización.

También podemos utilizar los temas oficiales desarrollados alrededor de la filosofía de edición de bloques de WordPress.

No existe necesariamente un "mejor tema de WordPress".

Existe el tema más adecuado para las necesidades de cada proyecto.

Un ejemplo práctico: cómo elegiría el tema para una web corporativa

Imaginemos que tenemos que desarrollar la página de una pequeña empresa.

Necesitamos:

  • Página de inicio.
  • Servicios.
  • Quiénes somos.
  • Blog.
  • Contacto.
  • Formularios.
  • Buen rendimiento.
  • SEO.
  • Diseño responsive.

No necesitamos reservas, tienda online, área privada ni cientos de animaciones.

En este caso buscaría un tema:

ligero + bien mantenido + responsive + compatible con bloques + fácilmente personalizable.

Después añadiría mediante plugins únicamente las funcionalidades necesarias.

La estructura podría ser:

WordPress
│
├── Tema ligero
│
├── Plugin SEO
├── Plugin de formularios
├── Sistema de caché
├── Analítica
└── Seguridad

Es una arquitectura mucho más razonable que instalar un gigantesco tema multipropósito con decenas de funciones que nunca utilizaremos.

Mi checklist antes de instalar un tema de WordPress

Antes de elegir definitivamente un tema comprobaría estos puntos:

  • ¿Está actualizado?
  • ¿Tiene buenas valoraciones?
  • ¿Existe documentación?
  • ¿Funciona correctamente en móviles?
  • ¿Su rendimiento es razonable?
  • ¿Es compatible con el editor de bloques?
  • ¿Funciona con los plugins fundamentales del proyecto?
  • ¿Permite las personalizaciones que necesito?
  • ¿Depende excesivamente de plugins propios?
  • ¿Puedo utilizar un tema hijo?
  • ¿Existe una empresa o desarrollador activo detrás?
  • ¿Podría mantener esta web durante varios años con este tema?

Si la respuesta es positiva en la mayoría de estos puntos, probablemente tengamos una buena base.

El mejor tema es el que menos problemas te dará mañana

Cuando empezamos una web es muy fácil dejarnos llevar por el aspecto visual.

Pero una página profesional no se construye únicamente pensando en cómo se verá hoy.

También debemos pensar en cómo podremos mantenerla dentro de dos, tres o cinco años.

Un buen tema de WordPress debería proporcionar una base sólida, rápida, adaptable y suficientemente flexible para permitir que el proyecto evolucione.

Por eso, antes de instalar aquel tema cuya demo te ha parecido espectacular, dedica unos minutos a investigar.

Comprueba quién lo desarrolla, cuándo fue actualizado, cómo funciona en móviles, cuánto depende de otras herramientas y si realmente necesitas todo lo que incorpora.

La pregunta definitiva que me haría antes de pulsar el botón de instalar sería:

¿Estoy eligiendo este tema porque es una buena base para mi proyecto o simplemente porque me ha gustado su demo?

Responder correctamente a esa pregunta puede ahorrarnos muchas horas de trabajo en el futuro.

Referencias y recursos recomendados

Para ampliar información sobre WordPress, temas, rendimiento y buenas prácticas puedes consultar la documentación oficial de WordPress.org, la documentación para desarrolladores de WordPress, Google PageSpeed Insights, la documentación de WooCommerce y los recursos sobre Core Web Vitals de Google.