Aprender programación puede resultar intimidante al principio. Abres un archivo de JavaScript, PHP, Python o cualquier otro lenguaje y encuentras funciones, variables, métodos, condiciones y estructuras que parece imposible recordar.
Entonces aparece una pregunta bastante habitual: ¿tengo que memorizar todo esto para ser programador?
La respuesta es no.
Programar no consiste en recordar cada instrucción de memoria. Consiste principalmente en entender problemas, dividirlos en partes más pequeñas y saber cómo encontrar una solución utilizando las herramientas que proporciona un lenguaje de programación.
De hecho, intentar memorizar código puede convertirse en una de las formas menos eficientes de aprender.
En este artículo veremos cómo aprender programación sin memorizar cada línea de código, qué conocimientos sí merece la pena interiorizar y cómo desarrollar una forma de pensar que permita enfrentarse a tecnologías nuevas sin tener que empezar desde cero cada vez.
Aprender programación no es aprender un lenguaje de memoria
Cuando comenzamos a programar solemos prestar demasiada atención a la sintaxis.
Queremos recordar cómo se escribe un for, cómo funciona map(), cuál era exactamente la sintaxis de una función flecha o cómo realizar determinada consulta.
Pero la sintaxis es solamente una parte de la programación.
Imaginemos que necesitamos recorrer una lista de productos y mostrar únicamente aquellos cuyo precio sea superior a 50 euros.
Antes de escribir código debemos entender el problema:
- Tenemos una colección de productos.
- Cada producto tiene un precio.
- Necesitamos comprobar ese precio.
- Queremos quedarnos solamente con aquellos que cumplen una condición.
- Finalmente debemos mostrar el resultado.
Ese razonamiento es mucho más importante que recordar exactamente cómo se escribe el código.
Por ejemplo, en JavaScript podríamos utilizar:
const productosCaros = productos.filter(producto => producto.precio > 50);
Pero si mañana olvidamos la sintaxis exacta de filter(), podemos consultarla.
Lo realmente importante es haber entendido que necesitamos filtrar una colección utilizando una condición.
Lo que realmente debemos aprender al programar
Aunque no sea necesario memorizar cada línea, sí existen determinados conceptos que debemos comprender profundamente.
Entre ellos están:
- Variables y tipos de datos
- Condicionales
- Bucles
- Funciones
- Arrays y objetos
- Ámbito de las variables
- Entrada y salida de datos
- Manejo de errores
- Programación asíncrona
- Separación de responsabilidades
- Estructuras de datos
- Principios básicos de algoritmia
Cuando estos conceptos están claros, aprender otro lenguaje resulta mucho más sencillo.
La sintaxis cambia, pero muchos de los problemas siguen siendo prácticamente los mismos.
Por ejemplo:
if (edad >= 18) {
console.log("Es mayor de edad");
}
En PHP podríamos escribir:
if ($edad >= 18) {
echo "Es mayor de edad";
}
La sintaxis cambia ligeramente, pero el concepto de condición es exactamente el mismo.
Por eso merece mucho más la pena aprender qué significa una condición y cuándo utilizarla que memorizar cómo se escribe en diez lenguajes diferentes.
Piensa primero en el problema y después en el código
Una práctica muy útil consiste en resolver mentalmente el problema antes de comenzar a programarlo.
Supongamos que queremos crear un sistema de inicio de sesión.
Antes de escribir PHP, JavaScript o realizar consultas SQL podemos pensar:
El usuario introduce su correo y contraseña.
Busco el usuario en la base de datos.
Si no existe:
muestro un error.
Si existe:
compruebo la contraseña.
Si la contraseña es correcta:
inicio la sesión.
Si no:
muestro un error.
Esto es prácticamente un algoritmo escrito en lenguaje natural.
Una vez tenemos clara la lógica, traducirla a código resulta mucho más sencillo.
Este cambio de enfoque es importante: no debemos pensar primero en qué código escribir, sino en qué pasos necesita ejecutar el programa.
Divide los problemas grandes en problemas pequeños
Una aplicación completa puede parecer extremadamente complicada.
Una tienda online, por ejemplo, puede incluir:
- usuarios;
- productos;
- categorías;
- carrito;
- pedidos;
- pagos;
- facturas;
- correos electrónicos;
- panel de administración.
Intentar pensar en todo al mismo tiempo puede resultar abrumador.
Sin embargo, podemos comenzar solamente con:
¿Cómo puedo guardar un producto?
Después:
¿Cómo puedo recuperar los productos?
Luego:
¿Cómo puedo mostrar un producto?
Y posteriormente:
¿Cómo puedo añadirlo al carrito?
La programación profesional consiste muchas veces en esto: convertir problemas grandes en pequeños problemas manejables.
Cuanto mejor desarrollamos esta capacidad, menos dependemos de memorizar código.
Consulta documentación sin sentir que estás haciendo trampas
Consultar documentación forma parte del trabajo de programación.
No tiene demasiado sentido memorizar todos los parámetros disponibles de una función si podemos comprobarlos cuando los necesitamos.
Por ejemplo, podemos saber perfectamente qué queremos hacer con JavaScript y no recordar si determinado método devuelve un nuevo array o modifica el original.
Consultarlo es completamente razonable.
Recursos como la documentación de MDN Web Docs, la documentación oficial de PHP, Laravel o React existen precisamente para eso.
Lo importante es aprender cómo buscar información técnica y cómo interpretar la documentación.
Con experiencia ocurre algo curioso: dejamos de necesitar consultar determinadas cosas porque las hemos utilizado cientos de veces.
No las hemos memorizado deliberadamente. Las hemos interiorizado mediante la práctica.
Utiliza proyectos reales para aprender
Existe una diferencia enorme entre estudiar programación y construir software.
Podemos pasar semanas viendo tutoriales sobre JavaScript y tener la sensación de que lo entendemos todo.
Después abrimos un archivo vacío y no sabemos cómo empezar.
Es completamente diferente desarrollar un pequeño proyecto.
Por ejemplo, podemos crear una aplicación para gestionar libros:
Libro
├── Título
├── Autor
├── Año
├── ISBN
├── Categoría
└── Estado
A partir de ahí aparecerán problemas reales:
¿Cómo guardo un libro?
¿Cómo lo edito?
¿Cómo elimino un registro?
¿Cómo puedo buscar por autor?
¿Cómo valido un ISBN?
¿Cómo organizo el código?
Cada pregunta obliga a investigar, comprender y aplicar una solución.
Y ese proceso genera un aprendizaje mucho más profundo que memorizar fragmentos de código.
Escribe código aunque tengas que consultar constantemente
Durante el aprendizaje puede ocurrir algo parecido a esto:
¿Cómo era filter()?
Lo buscamos.
Diez minutos después:
¿Cómo funcionaba async/await?
Lo buscamos.
Después:
¿Cómo se importaba este módulo?
Lo volvemos a buscar.
Puede parecer que estamos avanzando lentamente, pero en realidad estamos entrenando una habilidad fundamental: resolver problemas utilizando información técnica.
Después de utilizar filter() cincuenta veces probablemente ya no necesitaremos consultarlo.
La memoria llegará como consecuencia del uso.
No debería ser el objetivo inicial.
Intenta escribir primero tu propia solución
Las herramientas de inteligencia artificial han cambiado profundamente la forma de programar.
Hoy podemos describir un problema y obtener código prácticamente al instante.
Esto es extremadamente útil, pero también puede convertirse en un problema durante el aprendizaje.
Imaginemos que necesitamos ordenar productos por precio.
Antes de pedir directamente una solución completa, podemos intentar responder:
¿Qué datos tengo?
¿Qué resultado necesito?
¿Tengo un array?
¿Necesito modificar el original?
¿Qué método podría utilizar?
Después podemos consultar documentación o utilizar una herramienta de IA para comprobar nuestra solución.
La diferencia es importante.
En el primer caso estamos delegando el razonamiento.
En el segundo estamos utilizando una herramienta para complementar nuestro razonamiento.
La inteligencia artificial puede ser un excelente profesor de programación si la utilizamos para preguntar:
Explícame por qué funciona este código.
o:
Dame pistas para resolverlo, pero no escribas todavía la solución completa.
De esta manera seguimos desarrollando nuestra capacidad para programar.
Aprende a leer código
Una habilidad que a veces recibe menos atención de la que merece es leer código escrito por otras personas.
Podemos abrir un proyecto y preguntarnos:
¿Qué hace esta función?
¿Qué datos recibe?
¿Qué devuelve?
¿Por qué llama a esta otra función?
¿De dónde viene esta variable?
¿Qué ocurriría si esta condición no se cumple?
Leer código obliga a reconstruir mentalmente el funcionamiento del programa.
También permite descubrir distintas formas de solucionar un mismo problema.
Plataformas como GitHub ofrecen millones de proyectos de código abierto que pueden utilizarse como referencia para estudiar cómo están construidas aplicaciones reales.
No necesitamos comprender proyectos gigantescos.
Podemos comenzar examinando pequeñas funciones o archivos concretos.
Escribe código de memoria de vez en cuando
Aunque memorizar no debería ser el objetivo, existe un ejercicio interesante: intentar reconstruir algo que ya hemos desarrollado.
Por ejemplo, después de crear varias veces una petición asíncrona podemos intentar escribir:
async function obtenerDatos() {
try {
const respuesta = await fetch(url);
const datos = await respuesta.json();
return datos;
} catch (error) {
console.error(error);
}
}
Si olvidamos alguna parte, la consultamos.
Este ejercicio ayuda a comprobar qué conceptos hemos interiorizado realmente.
Pero debemos fijarnos más en si comprendemos el flujo:
hacer petición
↓
esperar respuesta
↓
convertir respuesta
↓
devolver datos
↓
gestionar posibles errores
que en recordar cada carácter del código.
Crea tu propio archivo de referencia
Una estrategia especialmente útil consiste en crear una pequeña biblioteca personal con ejemplos que hayamos entendido.
Por ejemplo:
javascript/
arrays.md
async-await.md
fetch.md
modules.md
php/
arrays.md
sesiones.md
archivos.md
laravel/
controllers.md
validation.md
relationships.md
authentication.md
Dentro podemos guardar pequeños ejemplos acompañados de nuestras propias explicaciones.
No se trata de crear una colección enorme de código copiado de Internet.
La clave está en escribir ejemplos pequeños que entendamos perfectamente.
Por ejemplo:
const usuariosActivos = usuarios.filter(usuario => usuario.activo);
Y debajo:
filter() recorre el array y crea uno nuevo solamente con los elementos
que cumplen la condición.
Escribir la explicación con nuestras propias palabras obliga a comprender el concepto.
Aprende a depurar: ahí ocurre gran parte del aprendizaje
Cuando nuestro código falla tenemos una oportunidad excelente para aprender.
En lugar de modificar líneas al azar, podemos preguntarnos:
¿Qué esperaba que ocurriera?
¿Qué ha ocurrido realmente?
¿En qué punto cambia el resultado?
¿Qué valor tiene esta variable?
¿Está entrando en esta condición?
Podemos utilizar console.log(), breakpoints, herramientas de desarrollo del navegador, logs del servidor o depuradores.
Por ejemplo:
console.log(productos);
puede parecer algo extremadamente sencillo, pero comprobar el estado de los datos en diferentes momentos permite entender cómo está funcionando realmente nuestro programa.
Aprender a depurar puede resultar más valioso que memorizar cientos de funciones.
Repite conceptos, no tutoriales
Existe una trampa bastante habitual al aprender programación: repetir tutoriales completos.
Terminamos un curso de JavaScript y comenzamos otro curso de JavaScript desde cero.
Después otro.
Y otro.
La sensación de progreso puede ser engañosa.
Una alternativa más efectiva consiste en repetir conceptos dentro de proyectos diferentes.
Si estamos aprendiendo arrays, podemos utilizarlos para:
- filtrar productos;
- ordenar canciones;
- buscar usuarios;
- clasificar libros;
- gestionar tareas.
Estamos practicando el mismo concepto en contextos distintos.
Eso ayuda a desarrollar una comprensión mucho más flexible.
Acepta que olvidar forma parte de aprender programación
Olvidaremos sintaxis.
Olvidaremos nombres de métodos.
Olvidaremos parámetros.
Incluso podremos olvidar cómo habíamos resuelto algo nosotros mismos unos meses antes.
No pasa nada.
La diferencia entre alguien que está comenzando y alguien con experiencia no consiste necesariamente en que el segundo recuerde todo.
Muchas veces consiste en que sabe pensar:
"Sé que existe una herramienta para resolver esto. No recuerdo exactamente cómo se utiliza, pero sé qué tengo que buscar."
Ese conocimiento es extremadamente valioso.
Con experiencia vamos creando un mapa mental de soluciones.
Quizá no recordemos cada carretera, pero sabemos aproximadamente hacia dónde debemos dirigirnos.
Un método práctico para estudiar programación
Podemos resumir todo lo anterior en un método sencillo.
Cuando queramos aprender un concepto nuevo:
- Comprender qué problema resuelve.
- Ver un ejemplo pequeño.
- Escribirlo nosotros mismos.
- Modificar el ejemplo.
- Romperlo deliberadamente.
- Investigar por qué falla.
- Utilizarlo dentro de un proyecto.
- Intentar reconstruirlo unos días después.
- Consultar documentación cuando sea necesario.
- Explicar con nuestras palabras cómo funciona.
Este proceso desarrolla algo mucho más importante que la memoria: comprensión técnica y capacidad para resolver problemas.
Conclusión: aprender a programar es aprender a pensar
No necesitamos convertirnos en enciclopedias de sintaxis para ser buenos programadores.
Necesitamos comprender conceptos, practicar, equivocarnos, depurar, consultar documentación y construir proyectos.
La sintaxis que utilizamos constantemente terminará quedándose en nuestra memoria casi sin darnos cuenta.
La que utilizamos ocasionalmente podremos consultarla.
Y eso está perfectamente bien.
Porque saber programar no significa poder escribir una aplicación completa sin consultar nada.
Saber programar significa enfrentarse a un problema que todavía no sabemos resolver y disponer de las herramientas mentales necesarias para encontrar una solución.
Cuando dejamos de intentar memorizar cada línea y empezamos a concentrarnos en comprender qué estamos haciendo y por qué lo estamos haciendo, aprender programación se vuelve mucho más lógico, práctico y, sobre todo, sostenible a largo plazo.